12 de noviembre de 2015

INTERVENCIÓN DE CEA EN LAS JORNADAS DE DEBATE SOBRE EL ESTADO DE LA CIENCIA Y LA INVESTIGACIÓN ORGANIZADAS POR INNOVA SALAMANCA.

Miguel Pérez, en representación de CEA participó en la charla sobre  "Universidad y sociedad: pasado, presente y futuro"  el día 11 de noviembre de 2015 con la siguiente intervención:

           FINANCIACIÓN
En una sociedad donde el modelo de democracia liberal está en crisis, es comprensible que el modelo de universidad democrática también entre en crisis, pero no justificable. Por lo que respecta al modelo de política neoliberal, la privatización de la política conduce a la privatización del Estado, en el sentido de que organismos e instituciones aparentemente democráticos se desvirtúan y pasan a atender solamente los intereses de una sola clase, curiosamente la que controla y gestiona dichos organismos e instituciones. Pongamos por caso la externalización de los servicios públicos, por ejemplo las universidades.
Resulta curioso que el estudiantado fuese el único sector de la comunidad universitaria que advirtiese de la realidad que estamos viviendo.
El plan Bolonia nos ha traído a este punto.
Ha resultado un ataque a la universidad pública a través de la injerencia de las empresas privadas , es decir una mercantilización del saber con  la adaptación de los ritmos de estudio-trabajo a los de un mercado laboral .
Tenemos así una universidad pública cuya forma se dirige a ajustarse a las necesidades del mercado que con la excusa de la crisis económica ha recortado los derechos laborales que tanto costo conseguir a la clase trabajadora.

Ya se empieza a definir la universidad como universidad-empresa, una institución pública gestionada con métodos propios de las empresas privadas y cuyos beneficios revertirán en ellas con la fórmula:
“financiación competitiva, gobernanza corporativa y transferencia de la investigación a las empresas”.
Desde aquí recordamos que quien está pagando la nueva universidad son los estudiantes con una creciente subida de matrículas, de tasas universitarias y cada vez la menor concesión de becas de estudios.
Recordamos a los 30.000 estudiantes que el curso pasado no pudieron continuar sus estudios por no poder pagárselos.
Recuerdo el recorte de cerca del 40% del presupuesto respecto 2009 en ayuda a investigación situando al gasto público en I+D+i en un 1,23% del PIB, inadmisible en un estado del bienestar.
La directriz de Europa es un 3% del PIB, pero parece que solo acatamos las órdenes de Europa cuando interesa.
Bien acatamos la vanguardia de Europa con la reforma del artículo 135 del constitucional, cuando en 2011 Partido socialista y partido popular  aunaron fuerzas para el segundo cambio constitucional de la democracia. Dando prioridad al pago de la deuda bancaria frente a cualquier otro gasto presupuestario.
¡¡¡¡Cuanto se pone en duda el significado de democracia con este hecho!!!!
Desde CEA planteamos propuestas de acción colectivas frente a lo que consideramos ofensas por parte de las políticas neoliberales, en este caso en el terreno de la educación superior.
Desde el Colectivo Estudiantil Alternativo (CEA ) consideramos que permanecer callados y calladas nos haría cómplices y desde su fundación hace más de veinte años, llevamos luchando en las calles y en las instituciones por todo ataque neoliberal.

AUTONOMÍA

Hablemos de autonomía universitaria.
Resulta especialmente molesta la injerencia de los políticos en la gestión de la propia universidad. No solo reducen las partidas presupuestarias, sino que además tratan de controlar los currículos de grados y másteres a través de mecanismos como la Agencia Nacional de la Calidad y la Acreditación por el que todos tenemos que pasar y cuyos miembros son nombrados por el partico político en el gobierno.
También se puede hablar de la financiación de la junta de CYL hacia la USAL:
La partida presupuestaria que destina a la universidad se fija en una cuota y si la universidad tiene superávit  se reduce esta cuota. Con lo que cualquier esfuerzo por parte de la universidad para aumentar partidas destinadas a becas o investigación está seriamente condicionado por el gobierno autonómico. ¿Dónde queda la autonomía universitaria entonces?
 Desde CEA tenemos una postura clara, una universidad pública no puede estar en continuo sometimiento con las campañas neoliberales llevadas a cabo en los últimos tiempos, como el proceso de Bolonia o la actual “estrategia de universidad 2015”.

Este fenómeno responde al modelo de política neoliberal que enmarca nuestro país.
Es el caso de las universidades, cuando se externalizan sus servicios y su financiación, se está dando banda ancha a que sea una herramienta al interés del inversor, sin olvidar el dinero público invertido en ellas para que el proyecto sea viable.
Si hablamos de los precios de las matrículas y del encarecimiento general de los estudios universitarios parece que responden a una estrategia de hacer prohibitivo el acceso a los estudios superiores a una determinada clase social y el resultado es que decenas de miles de alumnos se ven obligados a ver una universidad cercana a su lugar de origen o bien a escoger una modalidad de estudios más asequibles que pudieran ser la UNED o incluso las universidades ON-LINE, por lo tanto, se está favoreciendo el progreso de las universidades privadas.
Por otro lado se da el caso que en CYL se ha visto que es uno de los territorios donde más ha subido las tasas universitarias, incluso se da el caso de grados organizados por dos universidades a la vez de distinta autonomía en los que los alumnos de cada uno de los territorios tienen una tasa diferente.
Las comunidades autónomas interfieren en las universidades imponiendo unos precios establecidos a la matrícula, esto ha ocasionado una reducción de los alumnos matriculados sobre todo provenientes de clases populares.

CONOCIMIENTO LIBRE

El objetivo de la universidad es la creación y difusión del conocimiento. Es su mayor aportación a la sociedad.
No solo es un dispensador de títulos universitarios que faculten para ejercer una determinada profesión. El verdadero sentido de la universidad es generar y compartir el saber.
Incluyo el propio nombre de universidad alude a lo universal.
Una vez dicho esto, hay un conflicto de intereses entre mercado y conocimiento en el sentido de que desde la ideología estrictamente liberal, todo conocimiento será mercantilizable y utilizado para extraer ganancia o beneficio.
Esto se puede materializar en la ciencia de la información o la gestión del conocimiento en forma de publicaciones científicas.
Se da la necesidad de que un investigador para acreditar su prestigio intelectual necesita publicar sus investigaciones o sus hallazgos en medios escritos o digitales de renombre. Estas revistas científicas están en manos de empresas editoriales que tienen una estrategia de obtención de beneficios con la publicación de estas. Ya por esto el conocimiento entra en un círculo vicioso de mercantilización de forma que si no se publica en estas revistas parece que los investigadores no tienen un status reconocible por el resto de la comunidad científica.
La falta de inversión en I+D+i, está poniendo en crisis y en precariedad el presente y el futuro de una generación de jóvenes universitarios ya sean estudiantes, docentes o investigadores.
Nos parece una política desastrosa para cualquier país que se anule la capacidad de construir y afrontar los retos por medio del recorte e inversión en la investigación. Una sociedad que quiera estar al día no puede permitirse el lujo de dejar en la cuneta a los jóvenes investigadores.
La inversión pública es imprescindible en muchos niveles de la ciencia básica, ya que la empresa privada a menudo solo invierte en aquellas cosas que tiene una rápida recuperación de esa inversión. Por eso el papel del estado es imprescindible y la política en investigación de I+D+i si queremos una sociedad abierta al futuro y que pueda crear oportunidades económicas, laborales, etc. Para las siguientes generaciones.
Ante la privatización del conocimiento por parte de las empresas y los lobbys, la comunidad universitaria  y científica se defiende por medio del compartir el conocimiento.
Para avanzar en el conocimiento cada científico necesita y usa los aportes de generaciones de otros científicos que antes que él han explorado y puesto las bases en cualquier campo.
La actividad científica por tanto es esencialmente colaboradora y están surgiendo experiencias cada vez más numerosas de grupos y redes de trabajo que gracias a las nuevas plataformas de comunicación y de tecnología pueden compartir conocimientos sin pasar por los circuitos comerciales.
En esta filosofía podemos encontrar movimientos como el “open Access” o las bases de datos compartidas.

Esta es una forma de democratizar el conocimiento ya que cualquier investigador puede construir nuevas líneas a partir de conocimientos compartidos libre y gratuitamente por otros profesionales como el.