20 de febrero de 2009

Encierro en la Facultad de Filología

La asamblea de Estudiantes Contra Bolonia de la Universidad de Salamanca se encerró el Martes en la Facultad de Filología hasta ayer Jueves para organizar las actividades preparatorias de la Huelga del 12 de Marzo y la manifestación de las 12:00 en Puerta Zamora.

Trabajo realizado por la asamblea de Estudiantes Contra Bolonia durante el encierro:

Se ha preparado una carta dirigida a los profesores de universidad, otra carta dirigida a los profesores de instituto, otra carta dirigida a las asociaciones de madres y padres de alumnos (AMPAS), y otra dirigida a los sindicatos. Esos cuatro modelos de carta serán enviados a dichos colectivos ciudadanos a partir de la próxima semana con la intención de informarles sobre el posicionamiento de los estudiantes en la Universidad de Salamanca respecto al Proceso de Bolonia.

Por otro lado, en el día de ayer comenzaron los repartos en los institutos, que continúan hoy Viernes y continuarán el Miércoles y el Jueves de la próxima semana. Los primeros repartos realizados ayer tuvieron buen recibimiento entre los compañeros de instituto, muchos de los cuales agradecieron una información crítica con el Proceso de Bolonia.

Para conocer los cambios que ha producido la aplicación del grado en algunas facultades, uno de los grupos de trabajo ha preparado un cuestionario para la encuesta que realizaremos entre los estudiantes afectados por la aplicación (primeros cursos de Sociología, Farmacia y Matemáticas) y con la que pretendemos llevar a cabo un informe sociológico sobre la aplicación del grado, y las consecuencias de dicha aplicación.

Además, han existido grupos de debate dedicados específicamente a la redacción de textos, y a la importante tarea de leer y estudiar el borrador de Estatuto del Estudiante presentado por la ministra Garmendia.

La actividad de Estudiantes Contra Bolonia de estas semanas previas a la Huelga y Manifestación del día 12 de Marzo serán llevar a cabo lo organizado en el encierro e informar en la ciudad del Proceso de Bolonia y la convocatoria del 12 de Marzo.

Foto 1: Pancartas en la Facultad de Filología.
Foto 2: Dos de los diversos grupos de trabajo del encierro.

17 de febrero de 2009

La USAL aprueba el máster que sustituye al CAP con el voto a favor de UNE

En el Consejo de Gobierno de la Universidad de Salamanca del Viernes 13, se sometía a aprobación el nuevo Máster de Aptitud del Profesorado que sustituye al Curso de Adaptación Pedagógica (CAP) como requisito para poder opositar a una plaza de docente en la enseñanza secundaria.

Si bien desde CEA creemos que el antiguo CAP debía ser reformado para mejorar la preparación pedagógica de los docentes, para nada creemos que sea de esta forma cómo se solucione los problemas del CAP. En nuestra opinión, los cambios que deben darse para mejorar la calidad de la docencia en la Educación Secundaria son un aumento claro de la financiación a los centros públicos y un apoyo pedagógico a los docentes en los mismos centros donde impartan clase.

El nuevo máster no es una mejora del CAP, sino una elitización de la actividad docente, ya que pasa de valer 256€ a oscilar entre los 780 y los 1680€. Esto conlleva a que muchos estudiantes no podrán realizar el nuevo Máster del CAP a la vez que la actividad investigadora, cómo se acostumbraba a hacer hasta ahora.

Por estos motivos CEA votó en contra en el Consejo de Gobierno. Desde CEA repudiamos que la asociación universitaria UNE votara a favor de dicho máster, aunque no nos extraña ya que uno de los miembros de UNE en el Consejo de Gobierno es actualmente Secretario de Educación en la Ejecutiva Local del PSOE Salamanca, partido impulsor de dicho máster mediante una orden ministerial.

2 de febrero de 2009

Protestas laborales contra el Rectorado

Desde el Colectivo Estudiantil Alternativo (CEA) apoyamos y compartimos las reivindicaciones de los trabajadores y trabajadoras del Personal de Administración y Servicios y del Servicio de Limpieza y Jardinería de la USAL.


- Protestas del PAS por el nuevo calendario laboral

En cuanto a las protestas del PAS debido al conflicto causado por el nuevo calendario laboral, desde CEA nos sumamos a las reivindicaciones de los compañeros del PAS, ya que el nuevo calendario laboral supone por un lado un retroceso claro en los derechos laborales y una ruptura del Rectorado respecto a los acuerdos del último convenio colectivo, y por otro lado, el nuevo calendario laboral supone una reducción de los servicios que presta la USAL a sus usuarios, al cerrar la Universidad de Salamanca durante Semana Santa, algo incomprensible teniendo en cuenta que este año los exámenes se adelantan a Mayo. En definitiva, desde CEA creemos que el nuevo calendario laboral perjudica tanto a los trabajadores del PAS como a los estudiantes de la Universidad de Salamanca, así como a otros usuarios de las instalaciones de la USAL.

-Protestas del Servicio de Limpieza y Jardinería de la USAL

Por otro lado, en cuanto a las protestas que hoy han iniciado los trabajadores y trabajadoras del Servicio de Limpieza de la USAL, desde CEA creemos que el Rectorado debe dar solución al conflicto, ya que no se puede permitir que en la Universidad de Salamanca haya 210 trabajadores afectados por reducciones y despidos. El origen del conflicto es la externalización de servicios, es decir, que el Servicio de Limpieza de la USAL esté privatizado ocasiona conflictos laborales de importancia, además de un plus en los gastos, ya que no sólo hay que pagar a los trabajadores sino también a los propietarios de las empresas de subcontratación.

29 de enero de 2009

Nuevas protestas ante el Consejo de Gobierno de la USAL

La asamblea realizada el Martes 27 de Estudiantes Contra Bolonia decidió realizar una protesta frente al Rectorado con motivo de la celebración del Consejo de Gobierno en el que se aprobarán una serie de másteres ("Máster en Innovación y Desarrollo Emprendedor" entre otros).

Por otro lado, la sección sindical de Enseñanza de Comisiones Obreras protestará al mismo tiempo por el nuevo calendario laboral, según el cual la Universidad de Salamanca permanecerá cerrada durante Semana Santa, impidiendo a los trabajadores elegir entre dos semanas sus vacaciones e impidiendo a los usuarios acceder a las instalaciones universitarias.


Concentración
"CONTRA LOS MÁSTERES MERCANTILIZADOS"

"Más becas para la Investigación"
--
el Viernes 30 de Enero

a las 9:30 a.m.

frente al Rectorado (donde la rana).

31 de diciembre de 2008

Manifiesto del Encierro de Estudiantes Contra Bolonia de Diciembre:

Estudiantes de todas las facultades de la USAL hemos organizado este encierro con el fin de demostrar que no nos vamos a quedar sentados mientras se implanta un nuevo sistema de educación que no nos beneficia en absoluto. Quizás no se nos escuche, y sabemos que muchos compañeros creen que no sirve para nada, pero queremos dejar claro que no nos rendimos. Tenemos la responsabilidad de no desistir y de seguir intentándolo.

Los objetivos de nuestro encierro son el de crear un espacio crítico de diálogo, para debatir y exponer nuestras diferentes opiniones, ya que, creemos, no se han creado los canales institucionales adecuados para participar en este proceso de adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior. Este encierro nos ha permitido el debate y el contacto entre nosotros para poder crear una opinión crítica y fundamentada sobre el Proceso de Bolonia, opinión que ha sido manipulada por las instituciones de esta Universidad, que sólo nos muestran la cara amable de un proceso mucho más complejo y profundo.

Se nos ha tratado de desprestigiar acusándonos de muy diversas maneras: de no saber lo que queremos, de actuar de forma “radical”, de manipular y confundir a otros estudiantes. Sin embargo, la institución universitaria ha creado esta opinión sin atreverse a debatir con nosotros y tratando de minimizar nuestro movimiento sin tan siquiera preguntarnos, salvo en ocasiones impuestas por estos órganos. Nuestro objetivo no es sino crear un movimiento asambleario, pacífico y democrático para llevar adelante una nuevo planteamiento del Proceso de Bolonia, así como defender una universidad pública, crítica y libre, en contraposición al modelo que quieren imponer basado en la financiación con capital privado, mercantilizado y que no forma a personas íntegras, sino a mano de obra subordinada a las necesidades del mundo laboral.

Somos conscientes, sin embargo, de que el sistema actual no es ni mucho menos perfecto, y lo que nosotros planteamos es una adaptación verdadera a los planteamientos expresados en la Declaración de Bolonia. Una adaptación verdaderamente democrática y participativa, que tome en cuenta a todos los miembros de la Universidad, sobre todo al alumno. No se puede construir un proceso de renovación de la Educación Superior mediante la imposición y la adaptación chapucera que sólo consigue desprestigiar aún más a la institución universitaria, realizando la elaboración de los planes de estudio con prisas, sin participación real y efectiva de los estudiantes, incluso aprobándose en los meses de verano o la aplicación del nuevo plan en bloque en algunas facultades y sobre todo la falta de participación.

Afirmamos rotundamente que este cambio es a peor: con Bolonia, por ejemplo, se perjudicará a las carreras con menos rentabilidad económica amenazando con eliminar aquellas menos rentables; se seguirá produciendo un aumento radical de las tasas (este año del 3,2%) encareciendo la educación a través de la implantación del Posgrado y el Máster; habrá una devaluación de los conocimientos en el Grado, obligándonos a cursar un Máster; se implantarán préstamos-renta que pueden hacer peligrar las becas a fondo perdido, etc... Estos son sólo unos pocos ejemplos de lo que la supuesta diosa Bolonia nos traerá.

Con esto no queremos decir que nuestra crítica se quede en el mero negativismo de decir NO a todo y quedarnos como estábamos. Reconocemos aspectos muy positivos en este proceso, sobre todo en lo referido a la Pedagogía y a la incorporación de nuevos métodos de enseñanza o a la facilidad de la movilización, pero la pésima financiación basada en el “coste 0” hará que estos propósitos queden en eso, en meros propósitos.

Antes de finalizar, queremos expresar nuestra solidaridad con los 28 compañeros represaliados y expedientados en la UAB, 6 de ellos expulsados. Está claro que nuestro movimiento, extendido por todo el país, gana fuerza cada día porque la causa que defendemos es justa, y está claro que, unidos como estamos ahora, podremos conseguirlo.

Con este manifiesto queremos dejar claro que nuestra lucha continúa y que seguiremos informando, creando debate crítico y movilizándonos hasta que nuestras reivindicaciones (ya planteadas en la huelga del pasado 13 de noviembre) queden satisfechas una por una. Plantearemos un segundo cuatrimestre de movilizaciones y acciones reivindicativas de la que este encierro es sólo una pausa para coger nuevas fuerzas. Creemos firmemente en lo que pensamos y actuamos firmemente por lo que creemos. ¡NO A ESTE PROCESO DE BOLONIA!

25 de diciembre de 2008

¿Existe un plan para deprestigiar a los estudiantes?

Noticia de Héctor Rojo Letón, publicada en el periódico Diagonal (enlace)

‘El Mundo’, ‘El País’ y ‘La Vanguardia’ se podrían ver beneficiados por los gastos de publicidad que realice en 2009 el Ministerio de Ciencia, tras haber publicado reportajes contra el movimiento anti Bolonia.

En apenas 24 horas tres diarios de tirada nacional (El País, El Mundo y La Vanguardia) de diferente color político coincidieron en la publicación de sendos reportajes sobre lo infundado de las movilizaciones estudiantiles. Estos artículos aparecieron el 25 de noviembre en El País y al día siguiente en El Mundo y La Vanguardia. Todo ello podría formar parte, según una fuente cercana al Ministerio de Ciencia e Innovación, de una campaña de prensa financiada por este Ministerio para demostrar la ignorancia de los universitarios que protestan contra Bolonia.

Las movilizaciones por la educación pública no han dejado de crecer en las últimas semanas. De las movilizaciones en 70 ciudades entre el 13 y el 20 de noviembre se ha pasado a la ocupación de los propios edificios universitarios. Las asambleas y colectivos estudiantiles han visto recompensado el esfuerzo que durante años se ha realizado para denunciar los cambios que propone el Espacio Europeo de Educación Superior y las reformas que para su adaptación han realizado los gobiernos de Aznar y Zapatero. Pero, en el Ministerio, estas protestas no han sentado nada bien.

Tampoco en los rectorados, que no saben cómo deshacerse de ellas. Y en cuanto se han masificado, han hecho todo lo posible por desprestigiarlas. El nuevo equipo de Cristina Garmendia, tras las manifestaciones de mediados de noviembre, ha pasado a la acción. “Varias centrales de medios estiman que posiblemente el Ministerio de Ciencia e Innovación favorecerá a estos periódicos en sus presupuestos de publicidad para el año 2009”, explica la misma fuente a DIAGONAL. Y mientras tanto Garmendia anda de gira presentando la Estrategia 2015, cuando en todas las universidades se debate la implantación del Espacio Europeo de Educación Superior en 2010. Y en su despacho se amontonan otros proyectos como la Ley de la Ciencia o la eterna promesa de contratar, como trabajadores de pleno derecho, a los jóvenes investigadores.

Los mismos argumentos
“¿Saben los estudiantes por qué luchan contra el Plan Bolonia?”, se preguntaba en portada el diario de Pedro J, además de un resumen de los textos que los tres diarios publicaron. Pero las similitudes no se quedan únicamente en el mensaje. Los tres medios reprodujeron en sus respectivas ediciones nacionales un reportaje a dos páginas con un espacio reservado en la portada. ¿Qué nos encontramos si nos adentramos en las páginas interiores de estos tres periódicos? “Las protestas estudiantiles tienen poco que ver con la puesta en marcha del EEES”, explicaba La Vanguardia tras el titular: “Bolonia no es todo eso”. Las cosas claras. Y, después, para salir de dudas, ¿qué es Bolonia?: “Movilidad de estudiantes y homologación de titulaciones. Eso es, en esencia, el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES)”, aclaraba el periódico catalán. Una retórica a la que muy poca gente se podría negar en un mundo globalizado. Un mensaje que también se difundía un día antes en El País, tras el titular “En el nombre de Bolonia”, se podía leer: “La declaración europea para crear una Universidad homologable se ha usado como excusa para otras quejas”.

El Mundo fue el medio que más espacio le dedicó de los tres mencionados. Aparte de ser portada del periódico, era la apertura de su suplemento Campus y lo desarrollaba en otras dos páginas interiores. Pero, respecto al mensaje ningún cambio. Titular de portada: “Cuando las pancartas no concuerdan con el motivo de la protesta”, seguido de “el EEES se ha convertido en un conjunto de lugares comunes y leyendas. Campus enfrenta los lemas de los estudiantes con el verdadero espíritu de la declaración”. Y si pasamos las páginas volvemos a encontrarnos el mismo mensaje, por si no había quedado ya claro. Eso sí, el medio de Unidad Editorial reconoce la labor que desde las asambleas y otros colectivos estudiantiles se está realizando para estudiar Bolonia, a diferencia de “los miles de estudiantes que salen a protestar sin saber muy bien contra qué”.

Otros nexos de unión
Entre el resto de argumentos comunes destacan la falta de información que ha habido desde el Gobierno, la dificultad que ha existido siempre para meter mano en la universidad o la falsa idea de que este proceso privatiza la universidad como servicio público. Y sobre este último apartado las coincidencias se repiten. El Mundo pretende desmontar uno de los lemas más populares: “Empresas fuera de la universidad”: Sus argumentos, “otro eslogan habitual nos remonta en la memoria hasta las luchas surgidas a raíz del Informe Bricall (1999) y de la LOU (2001)”, textos que ya tenían como referente al EEES y que se dieron a conocer tras los acuerdos de la OMC para privatizar los servicios públicos, educación incluida. Y el diario pasa al ataque: “Precisamente, una de las tradicionales reivindicaciones de los universitarios ha girado en torno a los problemas que han tenido a la hora de conseguir trabajos acordes con su formación”.

Este mismo argumento se desarrollaba en su rival madrileño: “La declaración de Bolonia no habla de privatización de la universidad. Anima a los países a buscar los mecanismos para invertir más en ella, pero no detalla cuáles”. Pero si no hay una propuesta de financiación y en los últimos años, hasta la llegada de la ‘crisis’, los gobiernos europeos han apostado por el descenso de la financiación pública, a la universidad le quedan dos posibilidades: incrementar las tasas o buscar financiación privada. Ninguna de ella parece popular entre los estudiantes.

Y, ante esta denuncia estudiantil, tampoco calla La Vanguardia: “La posibilidad del encarecimiento de los estudios, otro de los argumentos de los contrarios a Bolonia, ha sido descartada tanto por los responsables políticos como por los rectores”. Pero poco más adelante refleja la nueva realidad de los campus. “La colaboración de la empresa privada en la universidad española no es algo habitual. Poco a poco se han ido constituyendo cátedras o acuerdos con entidades bancarias, el caso del Santander es el más claro”. Una entidad que acaba de dar su respaldo a la Complutense para financiar los cursos de verano.

De los encierros a un encuentro estatal

Los estudiantes valencianos han convocado al resto de asambleas y colectivos estudiantiles que están organizando la oposición a la implantación del Espacio Europeo de Educación Superior a un encuentro el 13 y 14 de diciembre en la ciudad levantina. Su objetivo: compartir la información de las actividades que en cada lugar se están llevando a cabo e intentar sacar adelante una acción conjunta a nivel estatal. Una reunión a la que acudirán delegados de las asambleas y colectivos que están protagonizando encierros y protestas en decenas de facultades de todo el Estado. Además, el 4 de diciembre se convocó una huelga en Alava coincidiendo con las elecciones al rector de la UPV-EHU. Motivo por lo que una treintena de estudiantes se habían encerrado dos días antes en el rectorado en Leioa (Bizkaia), que fueron desalojados ese mismo día por la Ertzaintza.


La preocupación también llega a los rectorados
La preocupación no sólo se centra en la cúpula ministerial. Pocos días después de publicarse estos artículos, los rectores de las universidades más afectadas por las protestas (Barcelona, Autónoma de Barcelona, Complutense de Madrid, Sevilla y Valencia) solicitaban ayuda al Gobierno, ya que el movimiento anti Bolonia va creciendo con “consecuencias imprevisibles”.

Una información que también fue filtrada por El País, ya que los rectores no lo habían hecho público. Además, tanto en Valencia como en la Complutense las asambleas han ganado en las elecciones de representantes al claustro. Éste no es el único frente que tienen abierto los rectores en comunidades como Madrid o Valencia, donde también se enfrentan al descenso de financiación pública.

Las reacciones de los rectorados están siendo muy diferentes. Van desde el desmantelamiento de los campamentos en Valencia, a la prohibición inicial de un encierro en Alcalá de Henares o a la aceptación de las universidades catalanas de convocar consultas para aplicar la voluntad de la comunidad universitaria sobre Bolonia, incluso abriendo la posibilidad a decretar una moratoria, tras un acuerdo alcanzado en el Consejo Interuniversitario. La huelga general que ha habido en varias facultades de la Universitat Autónoma de Barcelona ha conseguido que también se negocie la propuesta de expediente, por el que se expulsaría a 27 estudiantes entre 1 y 11 años, y se retire la demanda penal a 15 de ellos, aunque la Universitat mantiene las demandas de indemnización y responsabilidad civil, por lo que el proceso no se ha terminado. Estas denuncias se produjeron tras unas protestas estudiantiles durante el curso pasado en el rectorado de la universidad catalana.

16 de diciembre de 2008

Estudiantes Contra Bolonia ocupa la Facultad de Historia en Salamanca

--Crónica del Encierro--


Estudiantes Contra Bolonia es una asamblea abierta que comenzó a funcionar el curso pasado con la intención de informarnos, debatir y sacar conclusiones sobre este Proceso y la forma en la que se está llevando.

La actividad se ha centrado sobre todo en dar a conocer a los estudiantes lo que es el Proceso de Bolonia (ya que las instituciones competentes no lo hicieron) y en llevar a cabo protestas y actividades relacionadas.

Debido a que las distintas actividades, protestas y reuniones con las instituciones (decanatos, rectorado y Ministerio de Ciencia e Innovación) no han cumplido los objetivos que se planteaban en las mismas, Estudiantes Contra Bolonia ha decidido ocupar la Facultad de Geografía e Historia, y en próximas asambleas se decidirá hasta cuando durará el encierro. Las acciones de protesta no cesarán hasta que el gobierno y las instituciones académicas empiezan a escuchar la voz de los estudiantes.


De momento el encierro continuará la noche de hoy, en la que debatiremos y concretaremos todo el trabajo de esta noche y del día de hoy. Asimismo, esta noche se habilitarán de nuevo aulas para el estudio.


CRÓNICA DEL ENCIERRO

Reunidos en asamblea general, previa al cierre de la Facultad de Geografía e Historia de Salamanca, Estudiantes Contra Bolonia decidió la ocupación pacífica de la misma. Más de un centenar de estudiantes pertenecientes a diferentes carreras universitarias (Historia, Física, Biología, Sociales, Farmacia, Medicina, Filosofía, Ambientales, Bellas Artes, Filología, Derecho, Traducción y Educación), han secundado esta acción reivindicativa hoy lunes día 15 de diciembre. A las 22h comenzaba el encierro en el que se desarrollaron diferentes actividades con el fin de establecer las líneas de trabajo para los próximos meses, continuar discutiendo el contenido de la convergencia europea, profundizar en nuestras propuestas y reivindicaciones y difundirlas públicamente.



- Estudiantes de la Comisión de Difusión en la Red








- Estudiantes en el aula de estudio habilitada durante el encierro









- Debates durante la asamblea


ASAMBLEA DE ESTUDIANTES CONTRA BOLONIA
Universidad de Salamanca
Tfno. de contacto: 687 210 810

9 de diciembre de 2008

En Grecia aumenta la tensión

Un coche de la policía patrullaba por Exarquia, en el centro de Atenas. Pasa por la calle Mesologgiou (considerada un lugar alternativo, con música, bares y cantidad de jóvenes en la calle). La versión que contaban algunos medios (que los jóvenes lanzaron cócteles molotov) se ve desmentida por testigos que afirman que los jóvenes sólo lanzaron un tetra brick. La policía respondió a las provocaciones verbales disparando cuatro tiros contra el menor de edad Alexandros, alcanzándole uno el corazón. Alexandros Grigoropoulos murió a los 16 años asesinado por disparos directos de la policía.
A raíz del asesinato, miles de personas salen a las calles para reivindicar justicia. Muchas de las manifestaciones acaban en grandes disturbios, incluso aquellas que marchaban de forma pacífica, debido a que la policía intervino de forma violenta ante las "provocaciones" verbales de los asistentes. Actualmente, en Atenas hay tres ocupaciones principales: en la universidad politécnica, en la universidad de derecho y en la de económicas.

Últimas informaciones sobre los sucesos: Funeral de Alexandros

Increíblemente los antidisturbios han aparecido en el funeral de Alexandros. Miles de personas acudieron al cementerio de Faliro y desde el silencio despidieron al joven asesinado. Repentinamente escuadras de antidisturbios aparecieron en los alrededores del cementerio. Algunos jóvenes los increparon verbalmente a lo que la policía respondió con cargas en las puertas del camposanto y uso de gases químicos. El funeral estaba siendo cubierto en directo por los mass media y algunos canales de TV, incluso desde helicópteros. Más de 5000 personas han sido rodeadas en el cementerio. Durante la última hora y media la gente ha intentado romper el cerco.

26 de noviembre de 2008

La ministra Garmendia visita Salamanca

Carta a la Ministra de Ciencia e Innovación, con motivo de su visita a la Universidad de Salamanca.

Sra. Cristina Garmendia:

Desde el Colectivo Estudiantil Alternativo (CEA), primera fuerza claustral de la Universidad de Salamanca, mantenemos, al igual que muchos colectivos de todo el Estado, una postura crítica con este proceso de Bolonia. Esta postura crítica, se produce por diversas razones que van desde la catastrófica forma por la que se está implantando hasta el trasfondo que vemos en dicho proceso.

En primer lugar, la elaboración de los reales decretos por los que se implanta el Espacio Europeo de Educación Superior ha sido nefasta por múltiples razones. Entre ellas, destaca la falta de debate en la comunidad universitaria, es decir, no se ha debatido sobre qué universidad queremos, ni sobre qué modelo de enseñanza queremos, ni sobre qué hay que enseñar, ni tampoco se ha planteado qué Universidad es la que necesita la sociedad española para mejorar y progresar. La elaboración y el debate se ha dado en las altas esferas, donde las necesidades de la ciudadanía no se han visto representadas, sino que el peso principal lo han tenido las grandes empresas y las grandes entidades financieras, de ahí el calado mercantilizador de la reforma que estamos viviendo. ¿Podemos llamar debate a lo que se da en las Comisiones de elaboración de los grados? No, porque éstas no han sido creadas para debatir sobre cómo queremos que sea nuestra universidad y la reforma de la misma, sino que han sido creadas para aplicar lo que desde arriba se nos impone. Además, también nos encontramos con las excesivas ansias de rapidez y velocidad de su administración en la aplicación de los grados, lo que ha obligado a muchas facultades a hacer los grados deprisa y corriendo, sin responder a las necesidades reales de cada centro.

Y es que, señora Garmendia, la implantación de los grados está siendo como si un edificio que debería construirse en diez años, se construyese en tan sólo dos años, sin incrementar el presupuesto, ni planificar los gastos que puede ocasionar la rápida construcción. Siguiendo con la metáfora, los que nos oponemos a Bolonia creemos que antes de que se caiga el edificio por su mala construcción, hay que paralizar la obra; y para empezar de nuevo, debatir y pensar cuáles creemos que deben ser los cimientos de dicho edificio, cómo debe ser su estructura, y qué utilidad queremos darle. Ustedes, los defensores de Bolonia, no nos han enseñado los planos del edificio antes de construirlo, sino que sólo nos han vendido la fachada del mismo. Dicha fachada es bonita, ¿pero lo son los cimientos?. En nuestra opinión no, ya que dichos cimientos se basan en una competitividad suicida entre universidades, en la introducción de préstamos que sustituirán progresivamente a las becas en los posgrados, en la devaluación de las hasta ahora llamadas licenciaturas y en permitir a las grandes empresas dictar qué debe ser investigado y estudiado y qué no, entre otras cosas. Resumiendo, esta mal llamada convergencia europea supone la elitización y privatización de la Universidad, encubiertas de bellas promesas como la renovación pedagógica o la equiparación con Europa.

Por todo esto, desde CEA reivindicamos la paralización del Proceso de Bolonia, y que posteriormente se creen en todas las facultades de España comisiones en las que se debata cómo debe ser la reforma además de intentar implicar a ciudadanía en dicho debate , para que el debate sea de abajo a arriba. Esto producirá que nos acerquemos a las verdaderas demandas de la Sociedad en cuanto a la producción de conocimiento, y sobre todo que el acceso y permanencia en la educación superior no se vea trabada por las condiciones económicas del ciudadano.

COLECTIVO ESTUDIANTIL ALTERNATIVO

Universidad de Salamanca

19 de noviembre de 2008

¿Por qué luchamos contra Bolonia?

La Carta Magna de las Universidades Europeas , firmada en 1988 por la mayoría de rectores europeos, dicta cuatro principios fundamentales de la Universidad. Entre ellos, se dice que “se debe lograr una independencia moral y científica de todo poder político y enconómico”, así como que “la enseñanza siga las exigencias de la sociedad y de los conocimientos científicos”. Sin embargo, el Proyecto de Bolonia rompe con estos principios al ceder que sea el poder económico el que dicte qué hay que enseñar y qué hay que investigar; es decir, no se sigue las exigencias de la sociedad y de los conocimientos científicos, sino las exigencias de las grandes empresas que aporten la financiación.

La convergencia europea se nos está vendiendo como una renovación pedagógica que cambia a mejor la enseñanza. Los defensores de Bolonia (las asociaciones tradicionales, el Consejo de Delegaciones, el rectorado, etc.) dicen que el proyecto supone disminuir el ratio de alumnos por profesor a treinta, que supone un método de enseñanza más participativo, que supone una superación del tradicional modelo de clases magistrales, y muchos más aspectos que nosotros también defendemos. El problema, es que no se están planteando los medios y los recursos necesarios para que estos aspectos positivos se lleven a cabo con unas mínimas garantías. ¿Pero si el Proyecto de Bolonia falla en los puntos positivos qué es lo que nos queda?. Pues nos queda el trasfondo del plan en sí, es decir, los intereses por los que realmente se está llevando a cabo esta reforma y el déficit de financiación pública y calidad educativa de nuestras universidades.

El proyecto de Bolonia supone un cambio en la estructura de las titulaciones universitarias, pasando el grado a ser mucho más generalista y dejando la especialización al posgrado. Esto supone en la realidad una devaluación clara de las titulaciones, y que obliga a los estudiantes a realizar un posgrado para tener la especialización necesaria de cara al mundo laboral. Además, la financiación pública se centrará en los grados, mientras que en los posgrados (con un coste que varia entre 1700 y casi 5000 euros) la financiación la aportará principalmente las grandes empresas, por lo que serán estas las que dictaminen los contenidos de los posgrados para que se ajusten a las cambiantes necesidades del mercado, rentabilizando así la financiación aportada. Directamente, en el Proyecto Tuning se habla de la necesidad de “adiestramiento de los alumnos” para que sean “dúctiles” y que así adquieran capacidades transversales adecuadas al mercado flexible e incierto que se encontrarán los estudiantes como futuros trabajadores. El proyecto supone también la reducción del tiempo que dispone el estudiante para el ocio, porque el sistema de créditos ECTS convierte la jornada de estudio a 40 horas semanales, forzando la idea del estudiante a tiempo completo. Por otro lado, el proceso de Bolonia fomenta la competitividad suicida entre universidades, algo reconocido por el propio rector de la USAL al afirmar que “el espacio europeo puede provocar el cierre de universidades”.


En la actualidad, la implantación de los grados, basada en la falta de debate e información y en la extrema rapidez que se exige a la misma, está llevándose a cabo de forma desastrosa y en algunos casos hasta insultante: Los estudiantes de los planes antiguos pierden el derecho a la docencia (a pesar de los altos precios de las segundas y terceras matrículas) e incluso en algunas facultades la implantación se está haciendo en bloque. Por todo esto, desde CEA nos sumamos a las movilizaciones que salgan desde las asambleas abiertas de Estudiantes Contra Bolonia para luchar en pro de una Universidad Pública y de Calidad en la que las condiciones económicas no supongan una traba para el acceso y permanencia en la misma.